Los abortos provocados, una injusticia que no para de aumentar

Si pensamos que ya son más de 800 mil víctimas desde que ese crimen fue despenalizado, es difícil imaginar holocausto igual en la Historia de la Humanidad.

Es urgente y de la más elemental justicia derogar esa ley inicua.

«Los políticos, y con mayor razón si son católicos, deben oponerse, con todos los medios lícitos, a la aprobación de esta Ley. Asimismo, los votantes no pueden legítimamente apoyar a partidos políticos que defiendan esas legislaciones», concluyó Mons. Reig.