San Benito

11/07/2026

Primera lectura

Lectura del libro de los Proverbios 2, 1-9

Hijo mío, si aceptas mis palabras,

si quieres conservar mis consejos,

si prestas oído a la sabiduría

y abres tu mente a la prudencia;

si haces venir a la inteligencia

y llamas junto a ti a la prudencia;

si la procuras igual que el dinero

y la buscas lo mismo que un tesoro,

comprenderás lo que es temer al Señor

y alcanzarás el conocimiento de Dios.

 

Porque el Señor concede sabiduría,

de su boca brotan saber e inteligencia;

atesora acierto para el hombre recto,

es escudo para el de conducta intachable;

custodia la senda del honrado,

guarda el camino de sus fieles.

 

Entonces podrás comprender

justicia, derecho y rectitud,

el camino que lleva a la felicidad.

Salmo de hoy

Salmo 33, 2-11

R/. Bendigo al Señor en todo momento

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloria en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R/.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

 

El ángel del Señor acampa en torno

a quienes lo temen y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él. R/.

 

Todos sus santos, temed al Señor,

porque nada les falta a los que lo temen;

los ricos empobrecen y pasan hambre,

los que buscan al Señor no carecen de nada. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19, 27-29

En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús:

«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».


Jesús les dijo:

«En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.


Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».